Las contraseñas han sido durante décadas uno de los principales mecanismos de autenticación, pero también representan un problema frecuente: pueden reutilizarse, filtrarse, adivinarse o ser robadas mediante páginas fraudulentas.
Una alternativa moderna es el uso de passkeys, que aprovechan estándares como WebAuthn y FIDO2 para permitir autenticaciones mediante criptografía de clave pública.
En términos generales, durante el registro se genera un par de claves. La clave privada permanece protegida en el dispositivo o en el mecanismo seguro de almacenamiento correspondiente, mientras que el servicio conserva la clave pública.
Cuando el usuario intenta iniciar sesión, el servicio envía un desafío que debe firmarse mediante la clave privada. De esta forma, no es necesario transmitir una contraseña convencional.

Una de sus principales ventajas es la resistencia frente a muchos ataques de phishing, ya que la autenticación está vinculada al contexto del sitio o servicio correspondiente.
Las passkeys pueden utilizar mecanismos biométricos, como huella digital o reconocimiento facial, pero estos sirven para desbloquear el mecanismo de autenticación; no sustituyen la criptografía que lo respalda.
También es necesario considerar cómo se recupera una cuenta cuando el usuario pierde sus dispositivos.
Mini guía práctica: habilita passkeys en los servicios compatibles, conserva métodos de recuperación seguros y evita depender de un único dispositivo para acceder a tus cuentas importantes.
Tip Winxgo: las passkeys representan una evolución importante de la autenticación porque reducen la dependencia de secretos que los usuarios deben recordar y escribir.
¿Consideras que las contraseñas tradicionales desaparecerán progresivamente durante los próximos años?














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