Cuando una empresa contrata un servicio tecnológico, especialmente uno basado en la nube, suele encontrarse con un Service Level Agreement (SLA). Este documento establece compromisos relacionados con disponibilidad, soporte y otros aspectos del servicio.
Un error común consiste en pensar que un SLA garantiza que un servicio jamás tendrá interrupciones. En realidad, establece un nivel de servicio comprometido bajo determinadas condiciones.
Por ejemplo, un proveedor puede establecer un porcentaje específico de disponibilidad mensual. Si no se alcanza ese nivel, el contrato puede contemplar compensaciones.
Pero existen detalles importantes. Las exclusiones, ventanas de mantenimiento, límites de responsabilidad y condiciones de medición pueden cambiar completamente la interpretación.

Por eso un responsable tecnológico no debería analizar únicamente el porcentaje de disponibilidad anunciado.
También debe revisar cómo se calcula, qué servicios están incluidos, qué ocurre durante incidentes y qué responsabilidades permanecen en manos del cliente.
Mini guía práctica: antes de contratar un servicio crítico, revisa disponibilidad comprometida, soporte, tiempos de respuesta, compensaciones, exclusiones y responsabilidades.
Tip Winxgo: un SLA no reemplaza una estrategia de continuidad. Incluso un proveedor con excelentes garantías puede experimentar una interrupción.
¿Has revisado alguna vez las condiciones reales de un SLA antes de contratar un servicio tecnológico?













Leave a Reply