Los atacantes rara vez llegan directamente al sistema más importante de una organización. Con frecuencia comienzan comprometiendo un recurso aparentemente poco relevante y, posteriormente, avanzan mediante diferentes conexiones y permisos hasta alcanzar activos críticos.
Attack Path Management busca identificar esas posibles rutas de ataque antes de que un adversario pueda utilizarlas.
Para ello, las plataformas analizan relaciones entre identidades, dispositivos, vulnerabilidades, configuraciones, permisos y recursos de red. Después construyen posibles caminos que un atacante podría seguir para alcanzar un objetivo de alto valor.

Este enfoque permite descubrir combinaciones peligrosas que, analizadas individualmente, podrían parecer poco importantes. Por ejemplo, una vulnerabilidad de severidad media combinada con una cuenta con privilegios excesivos puede crear una ruta directa hacia un servidor crítico.
La principal ventaja es que permite priorizar las acciones de seguridad basándose en el riesgo real y no únicamente en la cantidad de vulnerabilidades existentes.
Tip Winxgo: Una vulnerabilidad aislada no siempre representa un riesgo crítico. Lo importante es analizar qué puede alcanzar un atacante después de explotarla.
Pregunta para la comunidad: ¿Crees que las organizaciones deberían priorizar las vulnerabilidades según las rutas de ataque que permiten construir?














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