Una aplicación puede parecer saludable desde el punto de vista de la infraestructura y, aun así, ofrecer una experiencia deficiente a los usuarios. Digital Experience Monitoring (DEM) busca analizar el rendimiento desde la perspectiva de quienes utilizan realmente los servicios digitales.
Estas soluciones pueden medir tiempos de respuesta, disponibilidad, conectividad y comportamiento de las aplicaciones desde diferentes ubicaciones y dispositivos.
La información permite identificar si un problema está relacionado con la aplicación, la red, el dispositivo o un proveedor externo.

En entornos de trabajo híbridos, DEM resulta especialmente útil para comprender la experiencia de usuarios que acceden desde diferentes redes y ubicaciones.
Tip Winxgo: Un sistema puede estar técnicamente disponible y aun así ser prácticamente inutilizable para el usuario.
Pregunta para la comunidad: ¿Crees que las métricas de infraestructura deberían complementarse siempre con mediciones de experiencia del usuario?














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