Las organizaciones recopilan enormes cantidades de datos.
La forma en que los usan define su credibilidad. La ética de los datos implica ser transparente, responsable y respetuoso con la privacidad.

No todo lo que se puede hacer con datos se debe hacer. Cuando una empresa abusa de la información, pierde algo más valioso que dinero: pierde la confianza.
Y sin confianza, no hay transformación digital sostenible.













Leave a Reply