Cuando una aplicación utiliza decenas de APIs, administrar cada conexión individual puede convertirse rápidamente en un problema.
Aquí aparece el API Gateway, una capa que puede funcionar como punto de entrada para diferentes servicios.
En lugar de que un cliente tenga que comunicarse directamente con numerosos microservicios, puede interactuar con un gateway que dirige cada solicitud al componente correspondiente.

También puede encargarse de:
- Autenticación.
- Rate limiting.
- Registro de solicitudes.
- Enrutamiento.
- Transformación de datos.
- Control de acceso.
Esto permite centralizar determinadas políticas.
Sin embargo, convertir el gateway en un único punto crítico también requiere diseñarlo para alta disponibilidad.
Si el gateway deja de funcionar, muchas aplicaciones podrían verse afectadas.
Tip Winxgo
Un API Gateway puede simplificar una arquitectura compleja, pero debes evitar convertirlo en un único punto de fallo.
¿Crees que centralizar el acceso a las APIs facilita realmente la seguridad?














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