Proteger la información de clientes, usuarios o empleados no es solo una obligación técnica, es una responsabilidad ética. Cuando una persona confía sus datos a una organización, espera que estos sean tratados con respeto y cuidado.

Una filtración no solo daña sistemas, daña relaciones. Por eso, la seguridad debe verse como parte del profesionalismo. Quien trabaja con datos debe entender el impacto de sus decisiones y actuar con responsabilidad.













Leave a Reply