Las claves SSH pueden convertirse en un desastre si no se administran correctamente. Muchas empresas no saben quién tiene acceso y desde qué dispositivos. Esto abre puertas invisibles que pueden ser explotadas.

Centraliza la gestión con un servidor de claves, usa expiración automática y registra cada conexión. Evita compartir claves entre personas; cada usuario debe tener su propia huella.
Tip extra: usa passphrases largas pero fáciles de recordar para reducir riesgos.
¿Cuántas claves SSH tienes actualmente sin rastrear?














Leave a Reply