La mayoría de ciberataques no empiezan con código, sino con manipulación psicológica. La ingeniería social aprovecha la confianza, el miedo o la urgencia para engañar a las personas.

Técnicas más comunes: llamadas telefónicas fingiendo ser soporte técnico, correos urgentes solicitando credenciales, uso de redes sociales para obtener información personal y hasta visitas físicas disfrazadas de técnicos.
Prevención: capacita a los empleados, verifica siempre identidades antes de compartir información y fomenta una cultura donde no se ridiculice a quien reporta una sospecha.
Tip extra: recuerda que el eslabón más débil en la seguridad no suele ser la tecnología, sino las personas.
¿Crees que estamos preparados psicológicamente para enfrentar ataques de manipulación digital?













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